Claves para conducir con nieve

La precaución sigue siendo la principal medida para evitar accidentes, sobre todo en esta época del año. Conducir con nieve de forma segura es posible, pero antes debemos tener en cuenta estas indicaciones para evitar sobresaltos inesperados al volante.

¡Informate sobre el tiempo!

Siempre que te dispongas a hacer un trayecto, revisa previamente la previsión meteorológica. Esto te ayudará a trazar la ruta con antelación y a equipar tu vehículo con todo lo necesario. Antes de nada, ten en cuenta estos tres factores:

  • La nieve – La mezcla de nieve con el polvo del ambiente, el humo y la grasa del asfalto forman una masa deslizante perjudicial para los vehículos. Por otro lado, aunque la nieve sea virgen, las bajas temperaturas la endurecen, formando peligrosas placas de hielo.
  • Las placas de hielo – No te confíes, las placas de hielo pueden aparecer también en días anticiclónicos. Lo más peligroso es que éstas apenas se aprecian en el asfalto, por lo que tendrás que prestar atención. Toma nota: durante las últimas horas del día y el amanecer suelen formarse con más frecuencia, y sobre todo, bajo los puentes.
  • El viento – Deberás tener especial precaución con las rachas de viento, imprevisibles en la mayoría de los casos. Ante ellas lo mejor es moderar la velocidad y mantener una sujeción firme del volante.

¡Prepara el coche!
El mantenimiento del vehículo en invierno es fundamental para tener el coche en condiciones. En este artículo os damos una serie de consejos prácticos que ayudan a garantizar la seguridad del conductor y de los pasajeros.

¡Conduzca siempre de forma responsable y segura!
Con nieve en la carretera deberás conducir siguiendo estas pautas: mueve el volante con suavidad, reduce la velocidad y circula siempre con marchas largas para evitar perder tracción. Usa las marchas como freno en vez del pedal. Evita pisar las rodaduras que han hecho otros vehículos por delante, porque es en esos espacios donde más hielo se suele acumular. Recuerda, además, mantener la distancia de seguridad y evitar los volantazos.

¿Está tu coche preparado para el invierno?

Con la bajada de temperaturas y la climatología adversa, resulta indispensable llevar a cabo un buen mantenimiento de nuestro coche. Por eso, hoy os vamos a dar una serie de consejos prácticos para garantizar vuestra seguridad al volante:

  • ¡Revisa los neumáticos! Los neumáticos son de vital importancia para nuestra seguridad. Si llueve, y nuestros neumáticos están en mal estado, la posibilidad de hacer aquaplaning aumenta.
  • Las cadenas son necesarias si vas a hacer algún viaje por zonas de montaña o donde alerten de nevadas a baja altura. Asegúrate, sobre todo, de saber montarlas antes de salir.
  • Si vas a circular con frecuencia en carreteras de montaña con nieve, plantéate utilizar neumáticos de invierno, en lugar de poner cadenas a tus ruedas, ya que mejoran la seguridad en cualquier situación invernal.
  • Con el frío aumenta la posibilidad de que la batería se descargue y nos deje tirado. Para salir del paso, lo mejor sería llevar unas pinzas de arranque en el coche.
  • ¡Revisa el nivel de líquido anticongelante! Con las bajas temperaturas, si no es adecuado, el agua del radiador puede congelarse lo que nos impedirá arrancar el motor.
  • En el invierno los limpiaparabrisas son esenciales para que tengamos buena visibilidad cuando llueve o nieva. Cámbialos si hacen ruido al funcionar o dejan rastro de agua.
  • Si vives en una zona donde las temperaturas son bajas, lo mejor es que optes por un aceite de motor de viscosidad baja para mejorar la resistencia del motor.
  • En invierno es indispensable que revises las luces ya que anochece antes y hay más probabilidad de lluvia, nieve o niebla.
  • Hay que tener en cuenta que con lluvia, la distancia de frenado se duplica, y con hielo se multiplica por diez. Por ello, es vital revisar tanto los discos como las pastillas y el líquido de frenos.
  • Es muy recomendable llevar un kit de primeros auxilios con gasas, alcohol, algodón, esparadrapo… y una manta por si llega el caso en el que te quedas tirado y no puedes poner la calefacción.
  • Si vas a hacer un viaje, recuerda llenar el depósito del todo, ya que si te tienes quedar en un atasco durante horas, a baja temperatura, tendrás que dejar el motor encendido para poder calentarte con la calefacción.